Por la mañana paseo en barco por el rio Chobe. Vemos de cerca mogollón de bichos: Lagarto Monitor, Darter, Águila pescadora, Cocodrilos ( tan cerca que se les veia el blanco del ojo), Hippos, Ñus, Búfalos, Facoqueros, y muuuuuuuchos Elefantes, incluso cruzando el rio y posteriormente poniéndose perdidos de polvo (empolvándose, con perdón) para evitar las picaduras de los insectos.
Cruzamos a Zambia en un trasbordador genuinamente Africano, en un ambiente genuinamente Africano también. Espera larga para cumplimentar trámites aduaneros y por fin nos dejan pasar.
Según salimos de la aduana, tenemos un control de carreteras compuesto por un policía y “un cono”. Otros dos polis más (los jefes) están sentados en un banco a la sombra. El conductor les presenta los papeles, discuten, el conductor se harta y se lo dice a Mey.
Allá que te va la polvorilla de Mey y se pone a hablar con las fuerzas del orden. Desde el autobús, vemos diferentes maniobras: un poli la pone su gorra, se ríen todos, Mey mueve la bolsa de bandolera a la parte delantera y la abre (soborno ¿?) y a continuación se viene al autobús y nos dice: “ Dadme todos los huevos cocidos que no os hayáis comido de las bandejas de Catering “. Ante nuestra estupefacción general, soborna a los policías con 14 huevos duros y estos de repente encuentran que al final todos los papeles estaban bien.
Llegamos otra vez a nuestro querido campamento “WaterFront” en las orillas del Zambeze, y consumimos lo que queda de día cenando, tomando copas en el bar y haciendo fotos al Sol poniente (Rocío como siempre hace fotos a todo lo que se menea, con especial hincapié a si misma).
Los que habían perdido las maletas, las recuperan aquí. Gran alegría y jolgorio. Deciden cambiarse de ropa cada media hora.
(Fernando)
Cruzamos a Zambia en un trasbordador genuinamente Africano, en un ambiente genuinamente Africano también. Espera larga para cumplimentar trámites aduaneros y por fin nos dejan pasar.
Según salimos de la aduana, tenemos un control de carreteras compuesto por un policía y “un cono”. Otros dos polis más (los jefes) están sentados en un banco a la sombra. El conductor les presenta los papeles, discuten, el conductor se harta y se lo dice a Mey.
Allá que te va la polvorilla de Mey y se pone a hablar con las fuerzas del orden. Desde el autobús, vemos diferentes maniobras: un poli la pone su gorra, se ríen todos, Mey mueve la bolsa de bandolera a la parte delantera y la abre (soborno ¿?) y a continuación se viene al autobús y nos dice: “ Dadme todos los huevos cocidos que no os hayáis comido de las bandejas de Catering “. Ante nuestra estupefacción general, soborna a los policías con 14 huevos duros y estos de repente encuentran que al final todos los papeles estaban bien.
Llegamos otra vez a nuestro querido campamento “WaterFront” en las orillas del Zambeze, y consumimos lo que queda de día cenando, tomando copas en el bar y haciendo fotos al Sol poniente (Rocío como siempre hace fotos a todo lo que se menea, con especial hincapié a si misma).
Los que habían perdido las maletas, las recuperan aquí. Gran alegría y jolgorio. Deciden cambiarse de ropa cada media hora.
(Fernando)
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