miércoles, 17 de septiembre de 2008

Día 20




Sexto día de viaje. Mey nos da los buenos días a las 7 de la mañana. Desayunamos media hora más tarde y nos dejan un margen de una hora para pasear.

El día empieza bien. Mey ya nos ha adelantado que va a ser uno de los días más especiales del viaje, y la verdad es que no defrauda.

A las nueve en punto estamos todos con nuestro equipaje bien clasificado en ….imprescindible y no imprescindible. Nos acercamos al embarcadero y esperamos la llegada de las lanchas rápidas.

Iniciamos nuestra primera incursión en el Okavango. Como nosotros llevábamos escudos humanos, no nos duchamos gracias a que el agua se la cogieron todita Jose, Iru y Fernando. Después de hacer una nueva distribución de maletas, pues eran estas las culpables de la ducha, continuamos el camino hasta Seronga acompañados en parte por Hamilton, que todavía no sabemos porqué se dio la vuelta en la mitad del camino.

Durante el trayecto de la lancha rápida pudimos fotografiar “cocos” grandes y pequeños, cigüeñas de pico abierto, múltiples y variadas aves y un nido muy concurrido de serpientes.

El equipaje no imprescindible lo abandonamos en Seronga y nosotros nos subimos a un camión que nos llevaría hasta nuestro nuevo y típico medio de transporte: “Los Mokoros” (Morokos para Ana).

Distribuidos de dos en dos y con las consignas bien aprendidas (como levantarse y sentarse, además de la necesidad de reconocer a nuestros Mokoreros), continuamos la marcha hasta llegar a nuestra nueva casa; un precioso campamento en Xau Island (según nos dijo uno de los Mokoreros).

Una vez allí nos repartieron las estancias. Lo que más nos llamó la atención fue el baño de superluj0 compuesto de un agujero y una pala, señalizado a través de boñigas de elefante y como puerta …. ¡ el papel higiénico ¡.

Después de comer volvemos a los Mokoros, a la busca y captura de los “hippos”. ¡ Una pena ¡ no tuvimos mucha suerte, sólo vimos uno y en lontananza. En compensación, nos fuimos a disfrutar de una preciosa puesta de Sol.

Después de cenar, alrededor del fuego, junto a los Mokoreros bajo el IMPRESIONANTE cielo estrellado de África, en uno de los lugares con menos contaminación lumínica del Mundo ( esto es de Fernando ), Mey nos muestra donde se encuentra Alfa y Beta centauro, punto de referencia para situar a la Cruz del Sur. El asesino despista matando a quien no debe y Mcolisi (“semental”) cae fulminado. Terminamos la velada con cánticos típicos y tópicos de ambas partes. Ganaron ellos.

(Maria José y Chari)

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