Nos levantamos al toque de Mey. Hoy no madrugamos. El día una vez más es soleado, el cielo azul, y los pajaritos sonando en la radio “Made in África”.
La ducha es en el exterior con el cielo como techo, ¡¡ que gozada ¡!.
El camping en el que dormimos, nosotros en unas casas preciosas, lo ha donado una ONG a los del lugar que lo llevan muy bien. Hay de todo, se desayuna con mesas con mantel y todo, los que pueden comer, “claro”.
Una chica del lugar nos lavó la ropa a algunos por cinco dólares. Que gozada tener semejante vestuario, es decir más de una prenda limpia. Después de desayunar nos vamos a un aeropuerto con sólo una pista, desde el que cojemos una avioneta para sobrevolar el Delta y que luego nos lleva a Maun. Nos separamos en dos avionetas. A Ana de Cantabria y a Chari también de Cantabria les toca de copiloto. En nuestra avioneta viaja MColici (“semental”) y en la otra Mey y Vincent del equipo de Kananga. El vuelo es una pasada. Vemos elefantes solos (nos dicen que son machos), y en manadas. También vemos una manada de Hippos corriendo al agua y Jirafas. El Delta visto desde el aire es inmenso y la verdad es que por lo menos a mí me impresiona por la vida que veo y por la que intuyo que hay en grandes cantidades debido al agua.
Llegamos a Maun. El aeropuerto es grande y nada más llegar todos cambiamos a Pulas para aprovechar el resto de la mañana curioseando y en algunos casos comprando en las tiendas de alrededor. Quedamos a las dos, como no en el Supermercado, y compramos bebidas para los próximos días.
Nos vamos en dos camionetas camino del Hotel y cuando nos estamos acercando a un Hotel de verdad creemos que es de paso, pero no, vamos y paramos ante el asombro de todos. Es nuestro Hotel. Habitaciones y chalets con camas, tú, enchufes, etc. Todo un lujo.
Quedamos para comer al lado de la piscina. La comida es increíble: primer y segundo plato con ensaladas, pizzas, hamburguesas, tortillas y yo un delicioso “plain rice” que me sabe a gloria. Después de comer algunos nos vamos a descansar y otros al pueblo de nuevo.
Del resto del día podría contar que hubo una maravillosa cena-buffet, que a Fernando lo asesinaron y que luego algunos se fueron a una disco con chicos jóvenes pelin pasados, y otras escribieron 39 postales, y otros dormimos (hablo por mí). Lo de dormir el resto, para que tenga una cierta veracidad tengo que hacer referencia a terceros. Chari me cuenta que les dan las tantas escribiendo postales, digo las tantas en África, porque en España seguro que a las 11:40 no le llaman las tantas. Las chicas de Cantabria, Gines, MColici, Jóse e Iru me hablan del tema disco y dicen, creo que para consolarme por no poder ir, que tampoco me hubiese gustado porque no había posibilidad de relación con los lugareños. Y bueno un día completo, con Super incluido.
(Desconocido)
La ducha es en el exterior con el cielo como techo, ¡¡ que gozada ¡!.
El camping en el que dormimos, nosotros en unas casas preciosas, lo ha donado una ONG a los del lugar que lo llevan muy bien. Hay de todo, se desayuna con mesas con mantel y todo, los que pueden comer, “claro”.
Una chica del lugar nos lavó la ropa a algunos por cinco dólares. Que gozada tener semejante vestuario, es decir más de una prenda limpia. Después de desayunar nos vamos a un aeropuerto con sólo una pista, desde el que cojemos una avioneta para sobrevolar el Delta y que luego nos lleva a Maun. Nos separamos en dos avionetas. A Ana de Cantabria y a Chari también de Cantabria les toca de copiloto. En nuestra avioneta viaja MColici (“semental”) y en la otra Mey y Vincent del equipo de Kananga. El vuelo es una pasada. Vemos elefantes solos (nos dicen que son machos), y en manadas. También vemos una manada de Hippos corriendo al agua y Jirafas. El Delta visto desde el aire es inmenso y la verdad es que por lo menos a mí me impresiona por la vida que veo y por la que intuyo que hay en grandes cantidades debido al agua.
Llegamos a Maun. El aeropuerto es grande y nada más llegar todos cambiamos a Pulas para aprovechar el resto de la mañana curioseando y en algunos casos comprando en las tiendas de alrededor. Quedamos a las dos, como no en el Supermercado, y compramos bebidas para los próximos días.
Nos vamos en dos camionetas camino del Hotel y cuando nos estamos acercando a un Hotel de verdad creemos que es de paso, pero no, vamos y paramos ante el asombro de todos. Es nuestro Hotel. Habitaciones y chalets con camas, tú, enchufes, etc. Todo un lujo.
Quedamos para comer al lado de la piscina. La comida es increíble: primer y segundo plato con ensaladas, pizzas, hamburguesas, tortillas y yo un delicioso “plain rice” que me sabe a gloria. Después de comer algunos nos vamos a descansar y otros al pueblo de nuevo.
Del resto del día podría contar que hubo una maravillosa cena-buffet, que a Fernando lo asesinaron y que luego algunos se fueron a una disco con chicos jóvenes pelin pasados, y otras escribieron 39 postales, y otros dormimos (hablo por mí). Lo de dormir el resto, para que tenga una cierta veracidad tengo que hacer referencia a terceros. Chari me cuenta que les dan las tantas escribiendo postales, digo las tantas en África, porque en España seguro que a las 11:40 no le llaman las tantas. Las chicas de Cantabria, Gines, MColici, Jóse e Iru me hablan del tema disco y dicen, creo que para consolarme por no poder ir, que tampoco me hubiese gustado porque no había posibilidad de relación con los lugareños. Y bueno un día completo, con Super incluido.
(Desconocido)
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