Noveno día de viaje. Diana a las 07:00 y a las 07:30 desayuno con mesa (creo que será el último con mesas).
Nos encontramos con nuestros nuevo vehículos los 4x4. A las 8 y algo, y después de una pequeña espera, mientras consiguen embutir nuestro equipaje y demás, partimos a visitar la reserva de Moremi.
Nos esperan 112 Kms de parte asfaltada y cincuenta y tantos de arena, polvo y baches.
La mañana se da bien frente a bichos: Impalas, Cebras muy Cebras, una Jirafa que cruza delante del primer coche, una manada de elefantes muy, muy cerca y todo ello acompañado siempre de aves. A las dos y media paramos en el sitio de acampar, cerca del río Khwai. Hermoso lugar aunque no es el de la película.
Comimos y situamos nuestro duplex adosados y muy bien adosados, y salimos con los 4x4 por la reserva. Ahí conseguimos ver el desfile de la Cibeles: Manada de Elefantes que nos barritan, hippos que no supieron sonreír, cocodrilos al sol, Cobo-Leeches, Kudus, Cebras. En fin, mucha comida y poco de los que se los comen.
Puesta de sol muy bonita, de las más bonitas hasta el día de hoy según opiniones diversas. Al llegar al campamento, sorpresa ¡!, nos espera la ducha que por cierto es “High Technology”. Inmejorable. Con otro desfile de los componentes de esta aventura.
Hubo concurso de “Cuantos se bañaran con un único bidón ¿. Fueron 7. El record de la historia de los campamentos.
Todos aseados nos sentamos muy pegaditos para disfrutar del gran banquete: Arroz, brócoli, pinchitos o brochetas y una salsa de tomate. Por cierto, que rica estaba esa carne de vaca.
Creo que ahora si que podríamos ser buena presa para las Hienas, que al parecer suelen merodear este lugar en busca de alimentos.
Después de cánticos diversos acompañados de sidra “Savannha” y líquidos varios, nos decidimos a ir a nuestros modestos adosados, con número incluido, donde algunos/as deciden escuchar el ruido de la fauna sin éxito, ya que los cánticos de los diversos grupos que acampaban tenían a la fauna bien calladita.
Mey decide ir a dormir al techo de uno de los 4x4 para divisar los animales y ver las estrellas. Nos comenta a la mañana siguiente que hubo dos Hienas durante la noche en el campamento.
A todo esto, se me olvidaba nuestro Trono de Reyes, magnífico reposadero pare los más adiestrados, y que no hemos ido al Super. OLE ¡!!!.
(Desconocido)
Nos encontramos con nuestros nuevo vehículos los 4x4. A las 8 y algo, y después de una pequeña espera, mientras consiguen embutir nuestro equipaje y demás, partimos a visitar la reserva de Moremi.
Nos esperan 112 Kms de parte asfaltada y cincuenta y tantos de arena, polvo y baches.
La mañana se da bien frente a bichos: Impalas, Cebras muy Cebras, una Jirafa que cruza delante del primer coche, una manada de elefantes muy, muy cerca y todo ello acompañado siempre de aves. A las dos y media paramos en el sitio de acampar, cerca del río Khwai. Hermoso lugar aunque no es el de la película.
Comimos y situamos nuestro duplex adosados y muy bien adosados, y salimos con los 4x4 por la reserva. Ahí conseguimos ver el desfile de la Cibeles: Manada de Elefantes que nos barritan, hippos que no supieron sonreír, cocodrilos al sol, Cobo-Leeches, Kudus, Cebras. En fin, mucha comida y poco de los que se los comen.
Puesta de sol muy bonita, de las más bonitas hasta el día de hoy según opiniones diversas. Al llegar al campamento, sorpresa ¡!, nos espera la ducha que por cierto es “High Technology”. Inmejorable. Con otro desfile de los componentes de esta aventura.
Hubo concurso de “Cuantos se bañaran con un único bidón ¿. Fueron 7. El record de la historia de los campamentos.
Todos aseados nos sentamos muy pegaditos para disfrutar del gran banquete: Arroz, brócoli, pinchitos o brochetas y una salsa de tomate. Por cierto, que rica estaba esa carne de vaca.
Creo que ahora si que podríamos ser buena presa para las Hienas, que al parecer suelen merodear este lugar en busca de alimentos.
Después de cánticos diversos acompañados de sidra “Savannha” y líquidos varios, nos decidimos a ir a nuestros modestos adosados, con número incluido, donde algunos/as deciden escuchar el ruido de la fauna sin éxito, ya que los cánticos de los diversos grupos que acampaban tenían a la fauna bien calladita.
Mey decide ir a dormir al techo de uno de los 4x4 para divisar los animales y ver las estrellas. Nos comenta a la mañana siguiente que hubo dos Hienas durante la noche en el campamento.
A todo esto, se me olvidaba nuestro Trono de Reyes, magnífico reposadero pare los más adiestrados, y que no hemos ido al Super. OLE ¡!!!.
(Desconocido)
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